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De cervezas y de tapas españolas por Londres

jueves, 28 de agosto de 2014




                  


Londres es uno de los destinos qué más nos gusta para una escapada y así perdernos por sus calles, por sus barrios y para pararnos en algunos de sus millones de 'pubs' donde degustar una buena pinta de cervezaNos abruma la variedad de marcas que nos encontramos en sus barras como London Pride, Guinness, Carling, Carlsberg, Heineken, Beck's, Tuborg .... pero ahora tenemos la suerte de poder degustar en sus locales una Mahou, una San Miguel o una fresca Alhambra.  

    ¿Te atreves a descubrir dónde podemos hacernos con una de ellas? Además, en algunos de estos locales, que están llevando y poniendo aún más de moda la gastronomía española en Londres, podremos hacer lo que más nos gusta a los 'spanish' ir de tapas... ¿Nos sigues? 

                                  


      La primera parada es en la 'city' londinense para adentrarnos en el universo de Hispania (72-74 Lombard Street). Un antiguo banco reconvertido gracias a Javier Fernández Hidalgo en unos de los restaurantes españoles más de moda en Londres, gracias a su apuesta por este local cosmopolita donde tras varios días de 'fish and chips' o de comida turca o hindú podrás degustar comida española. Y es que el restaurante se sitúa en lo que antaño fue un Lloyds Bank, obra del arquitecto Tommy Tait, que destaca por ser el encargado de la construcción de los famosos almacenes Selfridges. 

                                                

Un local cosmopolita, que cuenta con dos plantas, donde nos sorprende encontrarnos a ejecutivos de la 'city' degustando una Mahou, tanto en su barra como en la mesas, donde se puede disfrutar de tradicionales platos españoles con unos menús, que rondan desde los 28 euros a los 40 euros.
    Además, cuenta con una barra que recibe con el 'Tapas Bar', ideal para tomarse una cerveza en buena compañía aunque también tiene una tienda gastronómica con productos españoles, que da a conocer la gastronomía nacional fuera de nuestras fronteras.

               


     También podemos degustar tanto Mahou como Alhambra en varios locales como 'Camino', un restaurante con una atmósfera agradable que ofrece cócteles de licores españoles y variedad de vinos, al igual que en la cadena de restauración  'Más que menos', donde también están presentes en sus cartas tanto Mahou como la cerveza granadina, que nos seduce ya solo con la esbeltez de su botella y ese tono verde, que le hace no pasar desapercibida... 

                                                 



     Y para tomarse un respiro tras recorrer la Abadía de Westminster, poner en hora el reloj gracias al Big Ben, disfrutar con los cuadros de la National Gallery o ver la ciudad desde las alturas gracias al London Eye, la mejor parada es la terraza de Iberica, un oasis en mitad de la urbe londinense. 

                   

     Iberica, que lleva en Londres instalada varios años, se ha convertido en uno de los referentes de la comida española en la ciudad, donde cuenta ya con 4 locales repartidas por la capital inglesa, y su terraza, localizada en Canary Wharf, es el lugar ideal para saborear una Mahou con las tapas sofisticadas que ofrece su carta y que ya se han hecho un hueco en la gastronomía inglesa.

    Además, con la cerveza han innovado y puedes degustar una espectacular sangría a base de cerveza que no te dejará indiferente y más si la tomas con la tapas ideadas por Nacho Manzano, autor de la carta de Ibérica y que cuenta con tres estrellas Michelin, que no deja de sorprendernos con sus invenciones desde la base tradicional.

    Eso sí, además de las tapas si os acercáis por alguno de los Iberica, tenéis que probar sus famosas croquetas y de postre, un espectacular arroz con leche. 

                                       




     Y quizá lo que más nos puede sorprender en nuestra visita a la capital inglesa, donde podemos seguir los pasos de Sherlock Holmes, Jack el destripador, los Beatles e incluso seguir la estela de los incombustibles Rolling Stones es encontrar en un típico y abarrotado pub británico junto a decenas de grifos de cervezas diferentes, uno de San Miguel

    Eso ocurre en The  Telegraph, que está situada en el número 11 de Telegraph Street, donde el 'afterwork' está igual de moda que en España, y donde qué mejor que juntarse con los amigos tras un duro día de trabajo para degustar una San Miguel fresquita para aliviar estos calores o una Fresca San Miguel, que ha triunfado en el mercado británico y ya ha llegado también a nuestro país... 

                          



     

Recorriendo Flandes: Lovaina, tradición cervecera y Amberes, la ciudad de la moda

domingo, 22 de septiembre de 2013


LOVAINA, TRADICIÓN CERVECERA.


                  

Este paseo por la región de Flandes se puede coronar con Lovaina y Amberes, dos ciudades completamente distintas y cada una de ellas muy sorprendente. Lovaina, la capital de la provincia de Brabante Flamenco, es la ciudad universitaria por excelencia, de lo que da muestra su ambiente juvenil.


                                     

Merece la pena no perderse Stadhuis (Ayuntamiento), una obra maestra del gótico brabantino y donde entre sus estatuas se encuentran desde Carlos I a Erasmo, pasando por Napoleón ¿os atrevéis a encontrarlos?, así como las iglesias de San Miguel y San Pedro y el Gran Beaterio, uno de los más impresionantes de Flandes y muy diferente al de Brujas, con seis hectáreas de superficie, y que actualmente se utiliza como residencia de estudiantes. 

Pero Leuven también destaca por su tradición cervecera, donde se podrá degustar una Stella Artois, la cerveza del lugar, o visitar las fábricas de Inbev o Domus, una cervecería artesana. Por ello, lugar ideal para una parada en sus decenas de cafés o en las terrazas del Oude Mark, conocida como la ’barra de bar’ más larga del mundo. ¿Quién pide la siguiente ronda de cerveza? Quizá el problema será elegir porque en un mes abrirá un establecimiento, al lado del Ayuntamiento, con una carta con 3.000 referencias de cervezas … Complicada elección…




AMBERES, CIUDAD DE MODA Y PARA LA MODA

           

El final a este viaje se puede poner en Amberes, una ciudad famosa por ser el Centro Mundial del Diamante pero también por la moda, con su Academia, la más antigua de los Países Bajos, que está de celebración ya que en  2013 conmemora su 350 aniversario. Un paseo por sus calles para dejarse engatusar por los escaparates de las marcas más exclusivas a los innovadores muestrarios de los ‘afortunados’ que han podido estudiar en sus aulas. Por eso, la ciudad se ha convertido en una ciudad de moda y para la moda, ya que en cada esquina o plaza lo ‘fashion’ está patente…  


                  

En las cercanías a su Grote Markt, una joya con sus edificios gremiales de los siglos XVI y XVII y su Ayuntamiento, figuran entre los lugares más bonitos de la ciudad. No se puede obviar su catedral, donde se pueden admirar obrar de Rubens. Y es que decir Amberes también es decir Pieter Paul Rubens. Aunque el pintor nació en Alemania, gran parte de su vida la pasó en Amberes, ciudad de procedencia de sus padres. Allí está su casa-taller, hoy convertida en un museo.


                                      


Tampoco se nos puede pasar por alto una de las nuevas joyas de la ciudad, el Museum Aan de Stroom, o más conocido como el MAS. Una sala cultural de varias plantas, que cuenta con exposiciones itinerantes y que tiene como gran aliciente las bonitas postales que se pueden tener desde el mirador de la última planta. 

                                 


Si en Lovaina hablamos de la Stella Artois, en Amberes no podemos irnos de la ciudad sin haber degustado una de sus cervezas. Qué mejor que sentarse en alguna de las terrazas del Grote Mark y degustar una De Koninck, aunque si quieres parecer un ciudadano de Amberes lo mejor es que al camarero le pidas una ‘bolleke’, llamada así por la forma redondeada de la copa en la se sirve…

Pero de cervezas y de la extensa gama de este elixir belga hablaremos en otro post, porque su calidad y variedad nos obliga a hacer un post exclusivo de cerveza… 

                      

Brujas y Gante, ciudades de cuento en Flandes


                      


El dulce olor del chocolate o el sabor de las mejores cervezas nos sirve para trasladarnos a ciudades de cuento, como todas las que nos encontramos en una nuestra visita a Flandes, además aderezado por su legado histórico (en muchos casos compartido con el español).  Una de las primeras paradas obligatorias es Brujas, situada en el noroeste de Bélgica. Y es que si hay un claro ejemplo de ciudad medieval con encanto ese es el de la  'Venecia del Norte'.  Sus casas del siglo XV y XVI con sus coloreadas fachadas son el marco ideal para perderse en un viaje al pasado. Todo ello enmarcado en esos canales que suponen la auténtica savia de la urbe y que adornan de mayor encanto aún las casas, puentes y jardines de la ciudad vistos desde el agua (imprescindible por tanto un paseo en barco, eso sí cruzad los dedos para que no llueva para disfrutar de sus vistas).



El Markt (Plaza del Mercado) es el corazón de Brujas, con sus coloridas casas gremiales, y además ofrece otra panorámica de la ciudad a vista de pájaro desde los 83 metros de su torre del Belfort, una de las señas de identidad de la ciudad. Tampoco puede uno dejar de detenerse en la Iglesia de Nuestra Señora, cuya torre es la segunda más alta del mundo construida en ladrillo y donde en su interior se puede contemplar la escultura en mármol blanco de 'La Virgen con el Niño', una de las pocas obras del genio Miguel Angel que están fuera de Italia. Además, de visita obligada en el mismo escenario son las tumbas de Maria de Borgoña y de su padre, Carlos, el Temerario, bisabuelo del futuro emperador Carlos. Y como ahora está muy de moda la historia de los Reyes Católicos, en un lateral de la iglesia se encuentra un pequeño cofre en el que se encuentra el corazón de Felipe el Hermoso, marido de Juana la Loca.

Otra de las plazas espléndidas de Brujas es la del Burg, que alberga el Ayuntamiento de la ciudad desde hace más de 600 años y es uno de los más antiguos de los Países Bajos y la Basílica de la Santa Sangre, donde se veneran tres gotas de sangre de Cristo. Además, al lado de la plaza actualmente se encuentra el hotel Crown Plaza, situado en el antiguo sitio de la catedral de San Donaciano, cuyos cimientos son visibles entrando a la planta baja del hotel.


De obligado cumplimiento es el paseo por el Minnewater (Lago del Amor), en las proximidades de la estación, en un momento para el romanticismo con sus jardines, cisnes y patos conviviendo entre los turistas, y el pasear por el Beateario donde, justamente al lado, se puede disfrutar del silencio y del recogimiento. Unos paseos que deberán ser aderezados por un buen chocolate o degustando uno de los gofres que se ofrecen al viajero. Además, los restaurantes de esta zona son muy recomendables, ya que ofrecen un buen trato y un menú asequible para los turistas.

                       

En Brujas, además, no debes perderte hacer una visita a la cervecería donde se fabrica la ‘Brugse Zot’, una cervecería espectacular y que desde la parte alta nos ofrece de las mejores vistas de la ciudad. Aderezada con unas buenas patatas fritas, típicas del país que incluso cuenta en la ciudad con su ‘Museo de la Patata frita’ y también, si la agenda lo permite, se puede visitar el ‘Museo del Chocolate’.


                       


GANTE, LA CUNA DE CARLOS I.


Para proseguir el recorrido por Flandes, Gante es la siguiente parada marcada en el calendario. Situada entre la confluencia de los ríos Escalda y Lys, la ciudad natal del rey español Carlos I tuvo un pasado de gran esplendor impulsado por su importancia comercial que le llevó a rivalizar con la mismísima París como principal metrópoli europea. Lejos de esos mejores tiempos, Gante ha sabido adaptarse a la perfección a la actualidad y supone todo un museo al aire libre. Y es que es difícil encontrar un lugar con más monumentos y edificios históricos tan cercanos como en el casco antiguo de esta ciudad. Gante es un cóctel donde cabe de todo y bien.

                             


Obligada es la foto desde el puente de San Miguel, desde el que se admira la famosa línea de torres: El Campanario Municipal, la Catedral de San Bavón y la Iglesia de San Nicolás. El Campanario Municipal es el orgullo símbolo del sentido de la independencia gantés, y desde los 95 metros de altura de su torre un dragón vela por la ciudad desde 1380. Por su parte, la Catedral de San Bavón atesora en su interior la mayor joya de Gante, ‘La adoración del Cordero Místico’.

El extraordinario políptico de los hermanos Van Eyck, una obra maestra de la pintura medieval, sobrevivió a los iconoclastas, fue exigido por Napoleón y llevado a París de donde salvó de ser quemado, y requisado por la Alemania de Adolf Hitler, que veía en él poderes oscuros. Finalmente, la Iglesia de San Nicolás, que ha sobrevivido a dos incendios, ofrece un bello ejemplo del gótico.

                

Pero no se puede ir uno sin alejarse del centro de la ciudad, cruzando el puente de los Decapitados, para visitar el Castillo de los Condes, una fortaleza con sus mazmorras y un museo de instrumentos de tortura que permite desde sus torres una vista de la ciudad desde diferentes ángulos. Y por cierto, ¿sabéis que hay un Manneken Pis también en la ciudad? ¿Os atrevéis a encontrarlo?

Muy recomendable para comer es buscar una cadena de restaurantes que se llama Amadeus, que también se encuentra en Amberes y en Bruselas. Un establecimiento en el que por 16 euros (no incluida las bebidas) se puede disfrutar de ‘barra libre’ de costillas, que viene bien cuando el turista está hambriento… Eso sí, aviso que los horarios en Bélgica difieren un poco a los de España, ya que la mayoría a las 14.00 horas ya no sirven comidas… 





De cervezas por Bélgica...

jueves, 23 de junio de 2011



Dicen que la cerveza belga es una de las mejores del mundo y he de reconocer que es cierto. Así, qué mejor que unir un placer como la cerveza, además la belga, con su gran variedad y en qué rincón de ese país la degustaría... ¿Vamos a intentarlo e intentaré no dejarme ninguna....?
 


De la 'Leffe Blonde', realizada por los monjes de la abadía que le da nombre, destaca por ser dulce, afrutada y cremosa, así como un suave aroma a malta. Huele a naranja, clavo, canela y cereales y ¿dónde la tomaría? Paseando por las calles empedradas de Gante y mirando a las alturas para contemplar sus magníficas tres torres, símbolo de la ciudad.




              La 'Radieuse de Leffe', ideal para reemplazar vinos y para una buena comida. Abandona el color dorado por un tono cobrizo, tirando a rojo, que acompañaría a un atardecer viendo como cae el sol mientras se pasea por los canales de la 'Venecia del Norte', Brujas.









La 'Stella Artois', una de las más conocidas y más queridas por los aficionados a la cerveza. Dedicada para gustos refinados y realizada hace más de seis siglos en Lovaina, además la ciudad universitaria belga. Así que habrá que degustarla mientras se contempla la Iglesia de San Pedro o la espectacular fachada de su Ayuntamiento, obra maestra del gótico brabantino.








Nos dejamos la 'Hoegaarden', cerveza de trigo y de las que puedes decantarte por cualquier variedad, ya que su calidad le precede... así que cualquiera que sea la elegida combinará perfectamente si prefieres tomarla bajo el 'Atomium' de Bruselas o en la espectacular Grand Place.

También combina perfectamente en una terraza frente al Ayuntamiento de Amberes, quizá ahí es mejor tomarla por la noche porque es la ciudad belga donde más se puede disfrutar de la actividad nocturna.