Un San Valentín en Verona, como Romeo y Julieta

martes, 7 de febrero de 2012

 
Llega San Valentín y si hay una ciudad que se vuelca con ese día es Verona, la bella ciudad italiana que recuerda el amor imposible de Romeo y Julieta, escrito por William Shakespeare, que está presente por cada recobeco de sus calles.

Una ciudad volcada con esa historia de amor y que potencia en estos días, porque a ¿quién no le gusta salir al balcón donde Julieta veía como Romeo le declaraba su amor? O hacerse una foto con la estatua de la bella Giulietta, que se deja tocar porque es señal de buena suerte, de regresar a Verona ....

¿Recomendable entrar en la casa de Giuletta? La verdad que sí, que la gran casa señorial merece una visita, además incluida va la entrada a la Tumba de Julieta, algo que si no da tiempo, recomendaríamos no entrar porque ni siquiera llegó a estar allí ...



Pero la casa de Julieta (via Capello, 21) y el balcón son el centro neurálgico de Verona, de la ruta de enamorados, que incluso puede casarse en el conocido balcón, mientras miles de turistas no paran de inmortalizarse o de colgar los candados, que de moda puso otro italiano como Federico Moccia, aunque recordemos que es una tradición de siglos que ya se hacía en la bella Florencia...



También se puede poner los mensajes de amor en las paredes, o pequeños papelitos o cartas, pidiendo a Julieta que interceda o aconseje para conseguir a ese amor imposible. Por que sí, porque como se podía disfrutar en la película 'Cartas a Julieta' existen decenas de Julietas dispuestas a ayudar y aconsejar... además, la sede, al lado de la casa.


Una vez disfrutado de la casa de Julieta, lugar donde Romeo se declaraba, la siguiente escala del viaje pasa a la tumba. Alejada del centro y cerca del Arena, una triste despedida, donde seguro que se encontrará a muchos turistas...

Pero Verona no sólo se merece una visita por esta historia de amor. Aprovechando San Valentín se puede visitar y disfrutar, sobre todo disfrutar... Porque pasear por la Piazza delle Erbe y disfrutar a última hora de la tarde de un Spritz y del típico aperitivo italiano es una de las cosas que no se puede perder....



Y al lado, la Piazza dei Signori, que te traslada a la Verona más medieval y un rincón encantador donde además se puede acceder a la entrada de la Torre Lamberti, de donde se puede admirar la ciudad al detalle y tener las mejores vistas de la ciudad.


Al igual que perderse por la noche a la zona de los puentes, que recuerda el Ponte Vecchio de Florencia, y dejarse caer por las tascas típicas de la zona para degustar un buen vino 'bianco' y sorprenderse por los aperitivos tradicionales (eso sí, éste no es como el de la Piazza delle Erbe). Os dejamos el lugar que encontramos en nuestra escapada, más que recomendable (ése es nuestro regalo de San Valentín).